Con motivo de la pandemia provocada por la Covid-19, las principales actividades humanas sufrieron un colapso por la paralización que representaron más de 18 meses de inactividad en muchos de los órdenes de la vida cotidiana. Uno de ellos fue el sector de la aviación mundial, cuya caída en 2020 fue de 126 mil 400 millones de dólares, el peor año en toda su historia.

De acuerdo con datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) el año pasado fue un periodo con efectos devastadores para las líneas aéreas, no sólo por las pérdidas económicas que representó, sino porque dejó a un millón de personas dedicadas al sector aéreo mundial sin su fuente de empleo.

Willie Walsh, director general del organismo, explicó que en abril del 2020, 6 de cada 10 aviones en el mundo tuvieron que permanecer en tierra debido a las restricciones en los viajes internacionales por el cierre de las fronteras en todo el planeta. Hoy día, la industria aérea está 16 por ciento lejos de recuperar el nivel que tenía antes de la pandemia.

En el caso de México, la industria aérea nacional calcula sus pérdidas en 9 mil 300 millones de dólares (poco menos del 8 por ciento de lo perdido a nivel mundial). Las aerolíneas nacionales decrecieron 51.2 por ciento el año pasado por la crisis, con una disminución de cerca de la mitad (47 por ciento) de viajeros nacionales y 59 por ciento de pasajeros internacionales, de acuerdo con datos proporcionados por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) del gobierno mexicano.

Para hacer frente a los retos que hoy se vislumbran en la aviación comercial, una de las principales empresas que se dedican a otorgar recompensas a los viajeros, en este caso a quienes utilizan a Aeroméxico para transportarse tanto al interior el país como al extranjero, ha tomado una serie de decisiones para recuperar el mercado que se vio afectado por la crisis económica derivada de la contingencia sanitaria mundial.

De la mano de Juan Pastrana Acevedo, CEO de Club Premier de Aeroméxico, se han retomado los beneficios al viajero con una nueva visión: que los socios no tengan ningún impacto por la situación por la que atraviesa la industria y se respeten todos sus beneficios e incentivos para seguir viajando, ya sea por negocios o placer.

“Se trata de aprovechar al máximo las oportunidades que planteó esta crisis y de salir más fortalecidos del proceso”, afirma Pastrana al destacar que Club Premier es la empresa de recompensas que mayor reconocimiento a nivel nacional ha acumulado a lo largo de los últimos 30 años: “lo que hemos logrado es participar en el ´día a día´ de nuestros socios con la oportunidad de usar sus puntos acumulados en más de 90 empresas afiliadas; desde aquellas que proporcionan artículos electrónicos y de computación hasta las que dependen de Aeroméxico como SkyTeam”, señala.

Actualmente, Club Premier agrupa a cerca de 8 millones de socios (7.8 millones) de los cuales están activos, en este momento, un millón y medio. El reto para los próximos meses es incorporar a la mayoría a que reactiven su membresía. Y para ello, hoy se toman en cuenta los “nuevos modelos” de viaje que se modificaron por la pandemia. “La gente quiere tomar distancias largas y combinar actividades de negocio con aquellas de placer, por lo que si ahorita está en una junta de trabajo, en media hora puede estar en la playa o en algún otro sitio de descanso. La gente esta ansiosa de viajar”, insiste Pastrana.

Es por ello, que también se ha tomado la decisión en Club Premier de que a partir de enero del 2022 la acumulación de puntos premier ya no será por distancia recorrida. A partir del primer día del año próximo el abono de puntos se hará de acuerdo con la cantidad de dinero gastada en el viaje a través de la aerolínea, con los beneficios que ello implica.

“Hoy se trata de continuar con nuestras alianzas estratégicas para seleccionar las mejores ofertas y acercárselas al cliente y socio de Club Premier”, destaca. Para ello, las nuevas generaciones ya cuentan con la tecnología para utilizar, ya sea mediante una aplicación o a través de un sitio web, todos los beneficios de la marca con el fin de reducir tiempos y acortar las distancias entre las sucursales ubicadas en todo el país y los programas de lealtad que hoy día los jóvenes pueden tener a la mano en su propio teléfono celular, tablet o computadora.

Ya no es sólo el hecho de contar con una tarjeta que “acumula puntos”. Los nuevos tiempos “nos llevan a diferenciarnos del resto de los programas de recompensas al traducir los puntos acumulados en eventos memorables para el socio”.

Finalmente, Juan Pastrana – CEO de Club Premier – destaca nuevamente el gran reto para los mexicanos en el sector de las Recompensas: la población de países de Europa, antes de la pandemia, que usaban programas de lealtad se ubicaban entre 25 y 50 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA); países de América, como Brasil, llegaban apenas al 6 por ciento de la PEA. México se encontraba muy atrás con únicamente 3 por ciento. “Hay que apostarle a la recuperación del mercado, ofreciendo a nuestros clientes mejores ofertas a través de nuevas adaptaciones y una mayor penetración aérea, la cual representa hoy día mucho potencial”.