SIN RUMBO LA IMAGEN DE MÉXICO ANTE EL MUNDO

Luminiscencia
COLUMNA Luminiscencia

01/08/2022

Sin rumbo en el exterior

SIN RUMBO
LUMINISCENCIA
SIN RUMBO

La política exterior, como muchas otras áreas de la actual administración, ha sido una verdadera tragedia.

En 4 años de gobierno no sólo se ha agudizado la mala imagen de México a nivel internacional, sino que también se ha politizado un área históricamente profesional como lo es el Servicio Mexicano Exterior (SEM) y se han creado tensiones innecesarias donde antes no las había. La relación bilateral con Estados Unidos es una de éstas.

Las pésimas decisiones del gobierno lopezobradorista en el plano internacional parecen desprenderse de dos cosas: los complejos ideológicos del grupo en el poder y la falta de perfiles que estén a la altura de los grandes cambios en el mundo.

Por si fuera poco, la situación ha llevado a que en menos de 4 años las renuncias entre el personal diplomático de carrera se hayan incrementado exponencialmente, en respuesta al uso político que se ha dado a las embajadas en el extranjero y otros puestos de la administración pública.

Pero además, dos áreas particularmente sensibles han encendido las alarmas en el plano internacional: la falta de Estado de Derecho en nuestro país y la política interior que ahuyenta las inversiones financieras.

Aunque el presidente diga que las cosas van bien, los datos duros revelan lo contrario. Por ejemplo, sobre la primera condición y de acuerdo con el World Justice Project, México está prácticamente reprobado en materia de Estado de Derecho y se encuentra en los últimos lugares de la región.

La presencia y actividades transnacionales de los grupos de la delincuencia organizada son parte del cáncer que ha provocado dicho escenario. Pero también la pasividad del gobierno mexicano que ha desairado su responsabilidad por aplicar la fuerza del Estado.

Casos como Ayotzinapa y las masacres en diversas regiones del país, así como el escandaloso número de ejecuciones (que por cierto ha superado los dos sexenios anteriores) han cimbrado a la opinión pública internacional, que ha dejado de ver a México como un país con condiciones mínimas de gobernabilidad.

Por otro lado, el afán por revertir las reformas estructurales aprobadas en el sexenio anterior, han generado un ambiente de incertidumbre y desconfianza.

Particularmente la iniciativa de reforma al sector eléctrico y la política proteccionista del gobierno federal en el sector energético, que apuesta nuevamente a los monopolistas estatistas, han afectado la capacidad para atraer Inversión Extranjera Directa (IED).

La iniciativa de reforma de este gobierno, que por cierto encendió las alarmas en la Unión Europea por lo que se considera una amenaza para los contratos que han firmado diversas empresas privadas del sector energético, viola tratados internacionales como el TMEC, sin tomar en cuenta que por lo menos el 70% del PIB nacional depende de la relación comercial con Estados Unidos y Canadá.

Pero al gobierno mexicano parece preocuparle poco. Incluso, especialistas en la materia advierten que la postura del lopezobradorismo podría radicalizarse para reforzar el discurso nacionalista del presidente sobre la soberanía de los recursos del país.

Sin embargo, lo anterior podría acarrear consecuencias incalculables en el terreno económico y en el terreno político. La relación con el vecino país del norte, lejos de lo que presume en el discurso, no atraviesa el mejor momento.

Lo cierto es que en ese afán por diferenciarse drásticamente de los gobiernos anteriores, la actual administración práctica una política exterior confusa, titubeante y errática.

Los recortes presupuestales y el cierre de oficinas en el extranjero, la ausencia del presidente en foros internacionales como el G20, el coqueteo con gobiernos acusados de graves violaciones a los derechos humanos como el de Cuba y Venezuela.

Todo sigue abonando a la pésima imagen de México ante los ojos del mundo.

https://twitter.com/AdrinValenciaL2