EL PRESIDENTE DE LA POSVERDAD, POR NAKACHI

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EL PRESIDENTE DE LA POSVERDAD

POSVERDAD
EL PRESIDENTE DE LA POSVERDAD

“Todas las tiranías gobiernan a través del fraude y la fuerza, pero una vez que el fraude queda expuesto, tienen que apoyarse exclusivamente en la fuerza.” George Orwell

Una de las tantas promesas que salieron de la boca del Licenciado y que quedó documentado en los 100 compromisos del presidente Andrés Manuel López Obrador (al primero de septiembre de 2020), fue la número 90, la cito textualmente: “Se respetará la libertad de expresión; nunca el gobierno aplicará censura a ningún periodista o medio de comunicación”.

En los cuentos del Licenciado, dice que es un compromiso cumplido.

¿Esto es cierto?

En este régimen de posverdad que encabeza el Licenciado, se abraza a los criminales y a los delincuentes electorales como la profesora Delfina Gómez se les premia con una secretaría de Estado y según su lealtad ciega, no su capacidad, también se les premia por segunda ocasión con la candidatura al gobierno del Estado de México.

La cacería de periodistas en el régimen del Licenciado, ha convertido a éste país en uno de los lugares más peligrosos del orbe para ejercer el periodismo.

Esto representa una afrenta contra la democracia y la libertad de expresión. Según los datos de Artículo 19, en este sexenio han sido asesinados 34 periodistas.

Faltan dedos en las manos para contabilizar cuántos periodistas han sido retirados de sus espacios de comunicación y censurados en los tiempos del Licenciado y su ejecutor como censor, Jesús Ramírez Cuevas.

Solo por nombrar: Ricardo Alemán, Víctor Trujillo, Carlos Loret, Sergio Sarmiento, Jorge Ramos Pérez, Carlos Marín, Carlos Ramos Padilla, Rubén Cortés, Ricardo Gómez, Jesús Martín Mendoza, faltan más y la lista se seguirá engrosando.

La fórmula es macabra: por un lado se asesina y por otro se ataca a la libertad de expresión. Mientras en sus homilías matutinas, el Licenciado nos asegura que ya no es como antes, porque ahora se tiene apertura y dialogo circular con los medios de comunicación.

En este terreno pedregoso de populismo y engaño sistematizado estamos parados los mexicanos. Tenemos a un presidente de la república indolente y al más mentiroso del planeta.

De acuerdo a las cifras de la Consultora SPIN de Luis Estrada, el Licenciado nos miente en promedio más de noventa veces por mañanera. Eso sí es histórico. ¿Qué podría salir mal para el país?

Respetuoso de la palabra y sabedor de su efecto en nuestras acciones, para ser resiliente en este tiempo aciago de populismo autoritario, evito utilizar hasta donde puedo, sus términos y eso sí, hacer del sarcasmo y la ironía la vacuna contra el virus populista.

Sin ruborizarme me mofo de sus términos. Por ejemplo de esos que escupen hasta el hartazgo: “cuarta transformación” y “neoliberalismo”. Los feligreses del Licenciado son vaciados, pese a repetirlos a diestra y siniestra, cuando les pido que los definan, no saben qué significan.

No los culpo, es difícil decir qué son, en realidad son una falacia.

El pasado ocho de julio, después de la visita del Licenciado a los EE.UU., en mi cuenta de Twitter, puse el siguiente tuit en inglés (con sarcasmo) supuestamente parafraseando al presidente Biden:

     “How could it be that Mexicans voted por this mamarracho

@POTUS

Fue el doce de julio que en su programa de Facebook, Wicha, Las Noticias como son (evento por esa red social dedicado a la feligresía del “redentor” de la patria) donde se utilizó la etiqueta #LordMamarracho en alusión a mi físico.

El conductor, al puro estilo de las mañaneras, atizó el fuego del resentimiento en mi contra hasta hacer de esa etiqueta una tendencia. Las granjas de troles y bots pagados se hicieron presente en todas mis redes sociales.

Sus amenazas van desde las más altisonantes y amenazantes, pasando por las más risibles. Solitos fueron enseñando el cobre y del amedrentamiento que fomentan a quien piensa distinto.

No se discuten los temas sustanciales del país: la inseguridad, el desabasto de medicamentos oncológicos pediátricos, la devastación de la selva en Yucatán por el capricho de echar a volar un tren, la inflación galopante, el número de terror de fallecidos por la pandemia de la covid-19, el aeropuerto disfuncional en Santa Lucía.

Tampoco se discutió el papel nada honorable ni patriota de nuestro presidente en su visita a los EE. UU., donde le dieron trato de cuarta.

Eso no se discute, lo que dicen salvaguardar es la imagen de un presidente que para ellos es casi un dios del cual (sin exagerar)  esperan que dentro de poco levite, les ofrezca un sermón desde su rancho La Chingada y los redima de todos sus pecados mortales.

Si algún día quiere sorprenderse del nivel de estupidez y de fanatismo que alienta un político inepto, visite esos canales por Facebook. Como dice la sabiduría popular: “Están viendo que el niño es pedorro, y le dan de comer frijoles”. Así no se puede.

Que físicamente no sea agraciado y me lo repitan una y otra vez las hordas digitales financiadas desde Palacio, en nada va a lograr que el país mejore. Ahora que siendo serios; feo lo que se dice feo, la forma en la que ha conducido a este país el Licenciado López Obrador desde que asumió la presidencia de la república.

Qué tan feo se ve su trabajo, que está reprobado en todos los rubros. No hay un solo tópico donde salgan bien evaluados. La tan cacareada palabra del “bienestar” les explotará en la cara. Porque bienestar, lo que se dice bienestar, solo en el primer grupo cercano al Licenciado.

El daño que le ha hecho al país su administración es a todas luces, evidente. Y ya se atravesó la frontera. No hay retorno. El daño ya está hecho. Por eso es que se ha intensificado la demagogia y las cajas chinas.

A medida que vayan estrellando con la realidad, la respuesta será más cortinas de humo. En ese engaño sistemático, se ha ido refinando el Licenciado hasta pulir sus dotes de prestidigitador.

Algunos analistas como José Woldenberg dicen estar sorprendidos por la oportunidad de gobernar  que se le escurrió de las manos al Licenciado.

El que suscribe, coincido con Pablo Majluf y Max Kaiser, que la destrucción al entramado institucional para empoderar a un hombre con ínfulas de “redentor”, siempre estuvo dentro del proyecto de la Iglesia Populista Autoritaria.

Tal parece que el proyecto es generar caos y pobreza por todos lados para sacar ventaja del río revuelto.

Vuelvo a lanzar la pregunta pero ahora sí desde mi voz: ¿Cómo fue que los mexicanos pudieron votar por este hombre  ridículo y limitado en todos los aspectos?

La tragedia que vemos tiene su origen en el diáfano pacto de impunidad entre EPN y el Licenciado. Siendo presidente aún Peña Nieto, con su silencio cómplice, en octubre de 2018 se canceló el NAIM en Texcoco.

No solo fue el hecho, sino el modo en el que se ejecutó la cancelación, por medio de una encuesta simulada. Una vez más el Licenciado, traicionó a quien les aseguró que no se cancelaría ese proyecto de tal calado.

El resultado lo estamos viendo: se cayó la inversión y ante la incertidumbre por la falta de Estado de derecho, los inversionistas se fueron del país.

Recuerdo como si fuera ayer, una plática con amigos que votaron por el Licenciado. Fue a principios de 2019, la popularidad del presidente era arrolladora.

Celebraron la cancelación del aeropuerto y estaban seguros que había sido una decisión tomada con la razón y la sagacidad de un político inteligente como lo es, según ellos, el Licenciado.

Lejos estaban de saber que la decisión (como lo afirma el connotado psiquiatra, Pepe Newman en su intervención en Atypical Te Ve del pasado 28 de julio) de cancelar Texcoco fue espoleada por un prejuicio ideológico de corte religioso-épico del Licenciado.

El que según iba a transformar a México, en Texcoco enterró su proyecto político. Así como a Santa Anna nunca le perdonamos los mexicanos haber vendido La Mesilla y hasta en el ente colectivo, después de la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo (aunque sea un cuento) le endosamos la factura por la pérdida de más de la mitad del territorio nacional; así Texcoco, perseguirá por los siglos de los siglos al Licenciado Historiador.

La respuesta al porqué el Licenciado tiene tantos seguidores dispuestos a dar todo por él, al puro estilo de la relación de un pastor religioso con su grey, también me la dio el Dr. Newman, en su intervención en Atypical Te Ve del pasado martes dos de agosto.

Parafraseó a la ya fallecida Ikram Antaki en su artículo El Bárbaro y los Cobardes de diciembre de 1999, donde violando la ley, el entonces presidente nacional del PRD, López Obrador, siendo tabasqueño de nacimiento, y amenazando con un referéndum, logró hacerse de la candidatura de ese partido por el entonces DF.

Después el doctor hizo la siguiente reflexión, lo cito:

“El sujeto se registró, cometió una falta. Su partido lo avaló, cometió una falta. El INE lo registró, cometió una falta. Y nadie, nadie, denunció la falta. No estamos hablando de los 15 millones de seguidores. Estamos hablando de la elite. Entonces, si la elite lo dejó pasar…”

Han transcurrido treinta y dos meses del gobierno del Licenciado. Atrás han quedado diluidas tantas y tantas promesas que ofreció a lo largo y ancho del país. El que se anticipó a los tiempos y desafió a la Historia para jurar que ésta quedaría postrada a sus pies, seguro pasará a la historia como uno de los peores gobiernos del que se tenga registro.

Uno de los daños más hondos que ha dado el Licenciado, es a la democracia. Nada desencanta tanto en la cultura cívica como saber que por quien votaste no solo es igual, sino peor que los otros.

El abstencionismo que tendremos en 2024 será otro de los grandes enemigos a vencer en la próxima contienda electoral. Eso del combate a la corrupción y la pobreza franciscana, han sido puros cuentos de nuestro “redentor” para ocultar el fracaso de sus decisiones. Otro engaño más.

Todos los días vemos por donde jamás lo imaginamos, a elementos de la Guardia Nacional pero que tampoco sabemos cuál es su función. Pueden ser muchas, lo seguro es que no están para proteger al ciudadano de a pie.

Tal parece, que al estilo de las dictaduras latinoamericanas que tanto entusiasman al Licenciado, se están reservando para cuando sea necesario el uso de su fuerza, lo que se quiere provocar es miedo.

Mientras tanto, la mediocre oposición, sigue rascándose el ombligo y milando cual simples espectadores. Para el Licenciado, la carrera presidencial hacia el 2024 empezó hace ya mucho.

Cuando llegue el día de la rendición de cuentas, destaparemos una cloaca de escándalo y miseria. El poder no corrompe; el poder desenmascara. No se podía esperar más del presidente de la posverdad.

https://twitter.com/Nakachi_Mx