LLESCALONA

Por Laura Leal Escalona

Duelos y emociones

PLUMA LIBRE ... DUELOS Y EMOCIONES

En estos tiempos donde todo se ha transformado en pérdidas, nos cuestionamos cómo seguir, sin los que se nos fueron, sin trabajo, sin dinero, sin fuerzas; la vida se tornó aplastante y deliberadamente cruel.

Es dentro de nuestra psique que elaboramos el duelo conforme nos atrevemos a transitar los hechos, la antesala es angustiosa y muchas veces pareciera un abismo que no tiene fin, y ahí donde hay un instante pequeño de calma es donde abrimos esa puerta que nos lleva al Duelo.

En la pérdida hemos muerto también nosotros y no solo hablo de pérdidas de familiares y amigos, sino de cada circunstancia que nos colocó aquí, nos dolemos, ardemos por dentro y el pensamiento constante hiere y enoja.

¿Cómo estructurar un duelo de forma idónea?

¡No hay una fórmula! la subjetividad vuelve el dolor algo intangible e inexplicable, nos queda hablar, llorar, sentir, y evitar a toda costa esas personas que con una palmada y un frío ya no llores, todo va a estar bien, todo pasa por algo, está mejor así… para no caer en la mentira, es importante sentir el dolor, darle su tiempo y su respeto al espacio que ocupa, llorar y sentirnos traicionados y abandonados es parte del camino, sinuoso sin duda pero como todo camino tiene su punto de partida y su punto de llegada.

Queda un hueco en nosotros porque nuestro ser fue a través del objeto perdido, es verdad que una parte nuestra se fue también, lloramos por lo perdido y por nosotros, por lo que amamos y ya no está y por nuestro amor perdido.

Una pérdida no solo afecta el día a día, trastoca heridas pasadas, nos vuelve indefensos y en busca de protección aceptamos distractores como detractores de nuestros dolores, “distráete” escucharás a menudo en circunstancias que no se saben manejar, pero no es la distracción lo que sana sino la palabra, hablarlo, llevarlo a la mesa para comenzar a comer por bocados pequeños este dolor, enfocándonos en cada acto para poder identificar si necesitaremos apoyo, tomarnos el tiempo necesario es un respeto a dicha emoción y a los que nos rodean evitando agresiones y depresiones a falta de atención en la respectiva emoción.

La sociedad del positivismo nos obliga a pasar rápido por lo que no sabemos manejar, pero la tristeza y el enojo son emociones que nos habitan, innegables e igual de nobles que la felicidad y plenitud.

El arte está en conocer cada emoción y darle su lugar para poder transitarla con mayor soltura, con miedo sí, pero con valor.

En este tiempo de Covid y de 4T, perder se ha vuelto parte de todos, abracemos el dolor de las otredades respetando en silencio y poniendo el cuerpo para consuelo de los que atraviesan pérdidas significativas. Un abrazo construye mientras que las palabras podrían destruir aún más el campo minado que se vuelve el psiquismo de las otredades.

Abracemos más, interroguemos menos e intentemos anular las frases de Ánimo que en momentos de opacidad no sirven más que para pisar lo sagrado del dolor.

https://twitter.com/Psicoanalisis10