PERSISTE LA VIOLENCIA EN MÉXICO, INCONTENIBLE.

Luminiscencia ADRIAN VALENCIA

LUMINISCENCIA

La Opinión 06/12/2022 

Persiste la violencia en México

PERSISTE LA VIOLENCIA EN MÉXICO
VIOLENCIA INCONTENIBLE EN MÉXICO

México lleva por lo menos 15 años sumergido en una espiral de violencia incontenible. Además de lo escandaloso de las cifras de homicidios, 130 mil en lo que va del sexenio (el doble lo acumulado durante todo el sexenio de Felipe Calderón), existen regiones enteras fuera control, asoladas por la guerra entre cárteles del narcotráfico.

Zacatecas es el mejor ejemplo. A pesar de la presencia de las Fuerzas Armadas en la entidad, los narcobloqueos, los ataques en contra de las distintas corporaciones de seguridad y las ejecuciones, son el pan de cada día.

A éste hay que sumar otras entidades del país como Guanajuato, Baja California, Michoacán, Guerrero y Jalisco, que se han convertido en verdaderos escenarios de guerra con permanentes disputas criminales, incremento de delitos e incluso ataques orquestados en contra la población.

Sin embargo y ante esta terrible realidad, la negación y una narrativa gubernamental distorsionada impide encontrar soluciones de fondo. Dos tesis fundamentales sobre este fenómeno fueron esgrimidas en el diario El País y en el Washington Post, en fechas recientes.

Una de ellas, del Maestro Otto Granados, resulta muy interesante al tocar uno los puntos torales del problema. Me refiero a la actuación de las corporaciones de seguridad. Es cierto, como dice el ex gobernador, que en un país con escasa institucionalidad, dejar la solución únicamente en el plano de la fuerza pública, parece ser una apuesta al fracaso.

El otro planteamiento, del especialista en Derecho Penal Internacional, Jacobo Dayán, se refiere a la falta de un “parteaguas narrativo a partir del cual se entiendan las diferentes violencias” en México.

Solo con ello, dice, se podría avanzar hacia propuestas de gran calado como las comisiones de verdad de Argentina y Guatemala, los acuerdos de paz en Colombia o a otro tipo de comisiones internacionales que intervengan abiertamente en escenarios de crisis.

Ambas posiciones tienen mucho de cierto. Sin embargo, lo más grave en estos momentos es que en la presente administración hemos visto una estrategia sin pies ni cabeza, y una postura irracional de negar la realidad.

Los hechos están a la vista de todos, pero la pasividad parece ganar. A diferencia del pasado, hay muchos diagnósticos precisos y actualizados sobre las causas que han incrementado notablemente los niveles de violencia en el país.

En el Índice de Paz México 2022, elaborado por Instituto para la Economía y la Paz (IEP), por ejemplo, se detalla cómo uno de los factores más importantes en relación con la creciente violencia en nuestro país, está relacionado con la reconfiguración del panorama del narcotráfico.

En particular, la incursión y expansión del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el mapa delictivo nacional, así como el aumento de tráfico de fentanilo, son dos de estos detonadores de violencia.

El problema pues, parece ya no radicar en la falta de diagnósticos sobre las diferentes causas de la violencia en México, sino en la ausencia de una narrativa gubernamental real y autocrítica, así como en la falta de mecanismos institucionales que atiendan todas y cada una de las variables.

También es tiempo de considerar la ayuda internacional como una alternativa real y viable para poner un alto a la incontenible violencia, la ingobernabilidad y la complicidad de autoridades y criminales, que sigue carcomiendo al país desde lo más profundo.

https://twitter.com/AdrinValenciaL2