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PRODUCCIONES GANSITO / EL RELATO DE PATTY WAR

PRODUCCIONES GANSITO / PATRICIA GUERRA FRESE

PATY GUERRA
La opinión de Patricia Guerra Frese / El relato de Patty War

08/03/2024

Producciones Gansito / El relato de Patty War

PRODUCCIONES GANSITO / EL RELATO DE PATTY WAR
Producciones Gansito

Cualquier escritor de guiones de mediana calidad sabe que sus textos deben tener verosimilitud.

De esto depende que, al llevarlos a escena, ya sea en la pantalla o en las tablas de un teatro, la audiencia crea que lo que observa es posible.

Incluso las historias de ciencia ficción o las de realismo mágico necesitan un sustento lógico.

Cada personaje debe desarrollarse en su ámbito psicológico, social y cultural.

Por ello, si el protagonista de nuestra obra se llama, por ejemplo, Pepe El Toro, es carpintero, vive en una vecindad en el centro de la Ciudad de México en los años 40 del Siglo XX y canta bonito, pues esperaríamos que tanto su léxico como el tono cantadito al hablar, denoten su origen.

No me imagino al citado personaje dictando una disertación científica, ya que tal cosa carecería de verosimilitud.

Ahora traslademos estas ideas al ámbito de quienes incursionan en el crimen organizado mexicano.

Por dar un ejemplo, nos podemos referir a la región noreste del país, donde hay una organización criminal con ese mismo nombre: CDN (Cártel del Noreste).

Imagine el lector que nos presentan un guion que debe ser interpretado por miembros del CDN en el que uno de ellos tiene que leer un mensaje ante la cámara y frente a la mirada de sus compañeros, quienes sostienen armas de alto calibre, están perfectamente uniformados y embozados.

PRODUCCIONES GANSITO / EL RELATO DE PATTY WAR
El Cártel del Noreste

¿Esperarían ustedes que un sicario pueda dirigirse ante una cámara con dicción y perfecta entonación? ¿Qué lea mejor que Liz Vilchis un miércoles en la Mañanera? ¿Que utilice palabras como escisión? Un término que en una consulta informal en la red social X llevada a cabo esta mañana, solamente conocía el 63% de los encuestados.

Curiosamente, uno de los usuarios, alguien que se identifica a sí mismo como miembro de las fuerzas castrenses, me informó que el término “escisión” es de uso común en el ejército para los partes de novedades relativos a sucesos del narco o guerrilla.

Aunque en realidad lo que más insulta la inteligencia de quien observa, es la forma tan cuidadosa y ceremoniosa que tienen al referirse del inquilino de Palacio Nacional, a quien “rescatan” de las garras de Latinus y lo eximen de todo hashtag maligno.

Burda farsa, no hay otra forma de llamar al video que desmiente las declaraciones del jefe de los Ardillos, pero además, con sello del propagandista del sexenio.

Sí, ese que se ganó la vida produciendo series que hacían apología del narco y que ahora disfruta de un préstamo blandísimo que no ha pagado y al parecer, ni pagará.

Usan iluminación, los supuestos sicarios se presentan impecables, en posición de firmes, sí, como soldaditos, pero también con armas reglamentarias fabricadas por el ejército mexicano.

Tienen cuerpo atlético y para rematar, el video tiene una postproducción de cierta calidad.

Vino luego el ataque a la puerta número uno de Palacio Nacional sobre la calle de Moneda.

Millones de mexicanos vimos en vivo cuando un grupo de encapuchados embestían una puerta centenaria utilizando una camioneta de la Comisión Federal de electricidad como ariete.

El guion del que fue un performance (no le quede duda) en vivo, logró el cometido de hacer que la audiencia se llenara de emociones.

Palacio Nacional es un símbolo histórico y de poder tan significativo en el ánimo nacional, que pocas veces ha sido atacado.

El vetusto edificio ha sufrido violencia menor, como pintas en diversas ocasiones, bombas Molotov en la época de Miguel de la Madrid y un incendio a la Puerta Mariana en el 2014 por parte de quienes protestaban por la masacre de jóvenes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

Aunque el único daño significativo al inmueble sucedió hace más de 300 años, el 8 de junio de 1692, cuando el pueblo bueno llevó a cabo un motín de pan que resultó en el incendio de toda el ala sur del llamado entonces Palacio Real.

A lo largo del miércoles 6 de marzo de 2024, los minuciosos analistas de las redes sociales señalaron detalles que le quitaron credibilidad al hecho y la opinión pública fue implacable.

Aquí lo que falló fue la producción y específicamente el diseño de vestuario, ya que los supuestos manifestantes usaban -todos- la misma marca de zapatos tenis.

Además, ¿De verdad creen que alguien puede llegar hasta el acceso del bunker presidencial tan fácilmente?

Para rematar, el titular del ejecutivo dijo que va a hacer una coperacha para componer la puerta y con ello convirtió el performance en comedia de pastelazo.

¿Qué otros planes cinematográficos tendrá el macuspano? ¿Un atentado?

https://twitter.com/pattywar

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