16 C
Mexico City
lunes, julio 22, 2024
spot_img

EL ARQUITECTO SOCIAL DEL SIGLO XX

El arquitecto social del siglo XX / Abogado Nakachi

NAKACHI
La Opinión del Abogado Nakachi / Dimittis

05/12/2023

#Dimittis

 El arquitecto social del siglo XX

Noviembre agoniza y el asomo de diciembre es un aviso de que el 2023 se irá en un abrir y cerrar de ojos.

Qué contraste me encontré en el penúltimo mes del año, un 25 de noviembre de 2016 murió uno de los dictadores que más daño provocó a su país y al mundo con sus ideas “revolucionarias”.

EL ARQUITECTO SOCIAL DEL SIGLO XX
Fidel Castro Ruz

Me refiero al tirano cubano Fidel Castro Ruz. No se puede negar que a siete años de su muerte aún sigue haciendo daño.

Sólo vea cuánto iluso como doña Yeidckol Polevnsky anda por allí decantado por su obra destructiva, la cual es simple, convirtió a Cuba en la cárcel más grande del mundo, es una máquina generadora de pobreza y riqueza para los miembros distinguidos del partido comunista.

En fin, una evidencia de la esclavitud del siglo XXI.

Por su parte, un 26 de noviembre pero de 1895, nació uno de los hombres que más aportó a la humanidad en el siglo XX aún se siguen recibiendo sus beneficios. Habló de William Griffith Wilson, fundador de los grupos de Alcohólicos Anónimos, y más conocido como Bill W.

EL ARQUITECTO SOCIAL DEL SIGLO XX
William Griffith Wilson

Solo contribuyó con un programa de tratamiento que le ha dado la vuelta al mundo y ha salvado la vida  de millones de personas.

No haber profesado la religión católica lo vetó de la santidad porque de haber tenido simpatía por la autoridad papal ya lo estaríamos viendo encumbrado  en los altares de  algún templo católico.

Amigo íntimo del escritor Aldous Huxley, el autor de Un Mundo Feliz, Las puertas de la percepción/Cielo e Infierno, entre otras obras literarias, en vida nombró al cofundador de AA como el más grande arquitecto social del siglo XX.

Su propuesta de Doce Pasos, Doce Tradiciones y Doce Conceptos de Servicio en sintonía estos 36 preceptos proponen grupos sociales más equilibrados. El entramado que se teje en estos lugares generan una red de apoyo a millones de beneficiarios.

EL ARQUITECTO SOCIAL DEL SIGLO XX
William Griffith Wilson

Difícil que alguien cercano a cualquiera de nosotros no haya sido beneficiado por algún grupo de ayuda de los que Bill es el fundador.

Quiero detenerme en este punto toral. Con el paso de las décadas, programas de tratamiento contra las adicciones van y vienen. Lo mismo clínicas de atención en la materia, grupos cristianos o expertos.

Pocos ponen el dedo en la llaga y tocan al enemigo perpetuo a vencer de todo adicto: la obsesión mental hacia las drogas (incluyó las bebidas espirituosas).

Sobre el tema lo define de modo magistral Los Doce Pasos de AA:

[…] Nuestros padrinos nos dijeron que éramos víctimas de una obsesión mental, tan sutilmente intensa, que ningún poder humano podría destruirla. Nos dijeron que con la sola voluntad, y sin ninguna ayuda, era imposible vencer esa compulsión.

Profundizando implacablemente sobre el problema, nos indicaron que nuestra creciente susceptibilidad a las drogas la llaman alergia.

El alcohol  convertido en tirano, esgrimió una espada de dos filos contra nosotros: primero nos hizo víctimas de una urgencia irracional que nos condenó a seguir drogándonos, y segundo, una alergia orgánica que a la postre nos destruiría.

Lo primero que hay que precisar es que la obsesión mental se inocula desde la primera ocasión en que todo alcohólico o adicto consumen alguna sustancia; es decir, el adicto se la “metió” para siempre. Aunque inconsciente, fue un acto personal.

Eso de “sutilmente intensa” suena a contradicción. O cómo algo puede ser sutil y a la vez intenso. La definición es sublime, así opera la obsesión en la mente de un adicto; discreta y con mucha fuerza.

Quien la padece, pocas veces identifica que es la obsesión mental la que lo tiene maniatado y el porqué de sus desgracias. Es un enemigo invisible.

Otra verdad que el adicto debe saber pero que le cuesta reconocer es que su supuesta “fuerza de voluntad” respecto a la debilidad de las drogas es nula. De hecho, es riesgoso y es un autoengaño creer que solo podrá.

Necesita la ayuda de alguien o de “algo” superior a él. Por una razón capital: nunca ha podido ni podrá solo.

Alergia según la RAE es la respuesta excesiva provocada en individuos hipersensibles por la acción de determinadas sustancias, especialmente ambientales. Así es la debilidad que padecen los adictos respecto a las drogas.

Lo distinto es que el alérgico cuando tiene contacto con lo que le hace daño se aleja; el adicto cuando comienza a consumir ya no puede detenerse.

Así opera este tirano que se apoderó de la voluntad del adicto para sujetarse a sus caprichos. Por más que él quiera zafarse, este mandamás no lo dejará irse de sus garras.

Su obra fue magistral al esgrimir la espada de dos filos: sembró la obsesión en la mente y para cerrar la pinza macabra, dejó una alergia que detona en compulsión.

Lo anterior es la explicación del porqué el adicto no puede liberarse para siempre de la dependencia a las drogas y se hace un esclavo.

Conozco casos de personas que comienzan un tratamiento contra las adicciones y cuando ya llevan varios meses de abstinencia, en un abrir y cerrar de ojos vuelven a recaer sin identificar el porqué.

También he visto en más de 30 años cómo muchos,  no pueden contra este monstruo que los mantiene esclavizados a él.

Asimismo  muchos, sin la fortuna de haber comenzando un tratamiento en alguna institución,  que llevan años consumiendo drogas sin poder dejar de hacerlo pero que a diario almacenan mucho sufrimiento en sus vidas.

En los grupos de ayuda mutua  lo dicen sin miramientos: las adicciones y el alcohol llevan a tres caminos, la cárcel, un manicomio o la muerte. No hay más.

En estos grupos que fundó William Wilson en 1935 en Akron, Ohio, se afirma que sólo un poder superior como cada quien lo conciba  podrá hacer el “milagro” de eliminar la obsesión mental.

La afirmación es contundente y a muchos profesionales de la salud ofende. Lo cierto es que nadie humanamente está facultado para arrebatar la obsesión mental de la mente de un adicto.

Lo anterior a mi juicio, es la explicación para entender por qué este enemigo se hace más silencioso.

El otro medio para aligerar a este demonio interno es hablándolo con alguien o en terapia grupal. Como dicen ellos: “balconeando la mente y acusándola” para liberarse.

Pocos especialistas o ministros religiosos tocan el punto de raíz del adicto. Conocerlo, identificarlo, saber cómo opera, cómo se mueve, y cómo se aprende a vivir con la obsesión mental de por vida, ya es dar muchos pasos en este camino para mantenerse sobrio y no abstemio (no son  sinónimos).

Así tenemos dos extremos, un dictador fallecido en noviembre que acabó con la libertad de una nación, sin él sus patiños aún mantienen al pueblo cubano con la bota sobre el cuello.

Nacido en noviembre, un norteamericano que con su obra nos dice que el servicio genuino a la humanidad genera grandes beneficios que trascenderán el tiempo.

En esta época aciaga de violencia, propaganda, engaño, mucha tecnología, necesitamos más constructores y menos destructores.

En México tenemos una cita el próximo dos de junio en las urnas para elegir cuál es el camino que queremos seguir. Y allí el juicio sí será implacable.

https://twitter.com/Nakachi_Mx

Articulos relacionados

Conectate

228FansMe gusta
1,435SeguidoresSeguir
44SuscriptoresSuscribirte
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Latest Articles