¿SE VA MARX ARRIAGA CON SU NUEVA ESCUELA MEXICANA O SOLO ÉL?

17/02/2026
- «La educación es el arma más poderosa que puedes utilizar para cambiar el mundo.» — Nelson Mandela

La salida abrupta
La abrupta y simbólica salida de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP, marcada incluso por el uso de la fuerza pública, reabre una pregunta de fondo: ¿se va también su proyecto educativo o únicamente el funcionario?

La Nueva Escuela Mexicana
Como uno de los principales impulsores de la llamada Nueva Escuela Mexicana, Arriaga defendió un rediseño de los libros de texto gratuitos que, para muchos críticos, inclinó la balanza hacia una visión ideologizada de la educación pública.
🟦 “El debate no fue menor: se trató del tipo de ciudadanía que el Estado busca formar.”
Capacidades vs. consignas
Priorizar lo colectivo sobre lo individual puede sonar atractivo, pero resulta problemático cuando se plantea como disyuntiva. Los individuos construyen sociedades; no existen al margen de ellas, pero tampoco deben diluirse en nombre de lo común.
Sì realmente se pretende un punto de quiebre en materia educativa, la discusión debe centrarse en capacidades, no consignas: ciencia, artes, historia, pero también tecnología, inteligencia artificial, programación y pensamiento crítico como estrategia de supervivencia nacional.

Educación para la grandeza
El cambio climático y la transformación tecnológica pueden asumirse como amenazas o como oportunidades. La diferencia radica en la educación. Con preparación adecuada, estos desafíos pueden convertirse en motores de innovación y competitividad.
Asimismo, el fortalecimiento de habilidades blandas —pensamiento crítico, comunicación efectiva, trabajo en equipo, inteligencia emocional y adaptabilidad— debe complementar la formación académica tradicional.
Cierre editorial
Más que formar generaciones alineadas con una narrativa política, el sistema educativo debe construir ciudadanos libres, críticos y técnicamente competentes.
La salida de Arriaga abre una oportunidad histórica. La pregunta no es quién ocupa ahora el escritorio, sino qué visión ocupará las aulas.
Porque al final, la educación no define a un gobierno: define a un país. Y hoy México debe decidir si educa para la consigna… o para la grandeza.




