CONGRESS EN YUCATÁN “CIUDADES DEL FUTURO”

 

DESDE CABINA

 

Se lleva a cabo, estos días, el Smart City Expo LATAM Congress en Yucatán y una de las conclusiones tiene que ver con la realización de obras “sostenibles” para dotar a las llamadas “ciudades del futuro” de espacios modernos que les permitan a los peatones contar con “regeneradores urbanos” que contribuyan al dinamismo de la región y que haya una mayor apropiación de dichas áreas.

El concepto de “sostenibilidad” tiene que ver con asegurar las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras, siempre sin renunciar a la protección del medio ambiente, el crecimiento económico y el desarrollo social.

Los tiempos de hoy, marcados por la pandemia de covid-19 y la emergencia climática, nos obligan como consumidores a replantear hábitos de vida y a las empresas a cambiar su propósito hacia una economía no lineal, que sea inclusiva y tome en cuenta lo social y lo ambiental.

Un ejemplo se encuentra precisamente en la capital yucateca, con el proyecto del Estadio Sostenible que impulsa el gobierno de Mauricio Vila y que marcará un hito para la región del sureste, ya que traerá consigo una renovación, según los argumentos del reconocido arquitecto especialista en urbanismo Nicolás Pinzón, participante en el encuentro.

El arquitecto colombiano, líder de proyectos en países de Europa y Latinoamérica, advierte que la tendencia mundial es la construcción —en este caso— de estadios completamente urbanos, ya que se encuentran en medio de ciudades, lo que los convierte en regeneradores urbanos.

“Con este tipo de proyectos se atrae mayor vegetación, se replantean las necesidades reales de las urbes para atenderlas y se incorporan usos complementarios para que tenga actividad los 365 días del año, lo que genera que sus alrededores se reactiven”.

  • En otros temas, estimado lector, la semana pasada expuse en este espacio la situación financiera en la que se encuentra Ernesto O’Farril, director de Bursamétrica, por varias demandas que enfrenta por el manejo de su casa de bolsa y su relación con Grupo Escorfin, encabezado por Roberto Guzmán, firma con más de 20 años de experiencia y con inversiones en los sectores inmobiliario y turístico, entre otros.

O’Farril hizo llegar a esta columna su posición frente a esta situación y, por corresponder al derecho de réplica, me permito exponer sus argumentos en el mismo espacio donde fue publicada la información:

“1.- Grupo Bursamétrica tiene 34 años proveyendo sistemas especializados en inversiones a muy diversas instituciones financieras, entre las que se destacan la Afore Banamex, la Afore Bancomer, Actinver, Mifel, Monex, Vector, y nunca hemos tenido una sola demanda. La Casa de Bolsa Bursamétrica no podía pagar nuestros sistemas, porque no tenía capital, mismos que se instalaron desde diciembre de 2015.

Se pagaron primero todas las demás aplicaciones a otros proveedores y nuestros sistemas hasta el final. Las certificaciones que hizo la CNBV en 2017 y 2018 no objetaron nunca nuestros sistemas. La Casa de Bolsa pudo empezar a pagar estos sistemas en cómodas mensualidades que terminaron en Marzo de este año. No les cobramos ninguna penalidad por todo el retraso de varios años. Lo que implicó un fuerte costo para nosotros. Todavía hoy usan nuestros sistemas y se niegan a pagar la póliza anual de soporte y mantenimiento.

Sus técnicos le han metido mano a los mismos y ya hicieron un batidillo. Por instrucciones de Roberto Guzmán socio principal de la Casa de Bolsa, hasta ahora, el entonces Dir. Gral. Raúl Garduño nos impidió instalar en el 2019 el módulo de mesa de Cambios y el Sistema Fiduciario, y fueron a adquirir estas aplicaciones a otros proveedores mucho más caros que los nuestros. Ambas aplicaciones no han podido correr como es debido hasta la fecha.

2. En cuanto a un sobreprecio en los servicios de análisis, ellos mismos contrataron en 2019 a TGS México (Rocha Salas y Cía.)  una de las mejores firmas de consultoría especializadas en los estudios de precios de transferencia, y la conclusión de este estudio es que les estábamos cobrando de menos, no de más, ya que cobrábamos al costo.

Los auditores externos Crowe Howard nunca detectaron alguna anomalía en los contratos que se tenían tanto de los Servicios de Análisis económico como en los sistemas”. En la próxima colaboración, más de sus argumentos.

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