De Paseo de la Reforma a Los Pinos, trabajadores electricistas buscaron la estatua de Felipe Calderón para recordarle al país que su historia sigue abierta.

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✍️ Cobertura Especial | La Evidencia News
01/10/2026
No llegaron a Los Pinos para recorrer jardines, visitar museos o conocer la historia de la antigua residencia presidencial.
🎥 Video: Extrabajadores de Luz y Fuerza marchan de Reforma a Los Pinos
Llegaron buscando un símbolo.
La convocatoria original reunió a extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro en las inmediaciones de Paseo de la Reforma. Desde ahí partió el contingente con dirección a la ex residencia oficial de Los Pinos, convertida hoy en un centro cultural abierto al pueblo de México.
Su objetivo era claro: encontrar la estatua del expresidente Felipe Calderón Hinojosa.
No por nostalgia.
No por curiosidad.
Sino para colocar frente a ella diecisiete años de desempleo, incertidumbre, enfermedades, promesas incumplidas y agravios que, aseguran, siguen esperando justicia.

Lo que comenzó como una movilización pronto reveló algo más profundo.
No se trataba solamente de una protesta.
Era una marcha de la memoria.
Era un recorrido por las cicatrices de miles de familias.
Era el eco de una decisión gubernamental que sigue resonando en la vida de quienes la padecieron.
⚡ Diecisiete años después, la herida sigue abierta

La mañana avanzaba entre mantas, consignas y rostros marcados por el paso del tiempo.
A simple vista parecía una manifestación más.
Pero bastaba escuchar unos minutos para comprender que detrás de cada participante existía una historia distinta.
Historias de desempleo.
Historias de jubilaciones frustradas.
Historias de enfermedades.
Historias de pérdidas familiares.
Historias de vidas que jamás volvieron a ser las mismas.
Una frase se repetía una y otra vez durante el recorrido:
🔵 «Es una pesadilla de 17 años.»
Lo sorprendente no era escucharla.
Lo sorprendente era la convicción con la que seguía siendo pronunciada casi dos décadas después.
Para muchos mexicanos, la desaparición de Luz y Fuerza del Centro forma parte de la historia reciente.
Para quienes marcharon de Reforma a Los Pinos, sigue siendo una realidad cotidiana.
⚡ «Nos aventó a la calle a 44 mil familias»
Entre los testimonios recogidos durante la cobertura destacó el de Óscar Morales Silva, quien resumió el sentimiento de numerosos extrabajadores.
🔵 «Calderón nos sacó a la calle a 44 mil trabajadores. Aventó a la calle a 44 mil familias.»
La frase cayó con fuerza entre los asistentes.
Porque detrás de esa cifra no hablan solamente de empleos perdidos.
Hablan de hogares.
Hablan de hijos.
Hablan de proyectos de vida.
Hablan de personas que vieron desaparecer, en una sola decisión política, el trabajo al que habían dedicado décadas.
Mientras avanzaba el contingente, varios manifestantes recordaban a compañeros que estaban a pocos años o incluso meses de jubilarse cuando ocurrió la extinción de la empresa.
Para ellos, aseguran, no sólo desapareció una fuente de ingresos.
También desapareció una promesa construida a lo largo de toda una vida laboral.
🔥 «Lo único que lograron fue robarme el miedo»
🎥 Video: Óscar Morales: “Lo único que lograron fue robarme el miedo”
En otro momento de la movilización, Morales Silva dejó una frase que terminó convirtiéndose en uno de los mensajes más poderosos de la jornada.
🔵 «Lo único que lograron fue robarme el miedo.»
La respuesta de los presentes fue inmediata.
Asentimientos.
Aplausos.
Silencio.
Porque muchos parecían reconocerse en esas palabras.
Perdieron el empleo.
Perdieron estabilidad económica.
Perdieron seguridad.
Perdieron tranquilidad.
Pero no perdieron la capacidad de reclamar.
Diecisiete años después siguen marchando.
Siguen organizándose.
Siguen contando su historia.
Y siguen negándose a aceptar que el olvido sea el capítulo final de esta lucha.
🩺 Lo que perdieron no fue sólo un trabajo
Durante las entrevistas surgió una constante.
Los extrabajadores de Luz y Fuerza insisten en que el daño fue mucho más allá de lo laboral.
Uno de los participantes explicó que las consecuencias alcanzaron todos los aspectos de la vida.
🎥 Video: Yolanda Moctezuma: “Perdimos trabajo, salud y familia”
🔵 «Perdimos nuestro trabajo, pero también nuestra tranquilidad, nuestra salud y la seguridad que teníamos para nuestras familias.»
La frase sintetizaba decenas de relatos similares.
Estrés.
Ansiedad.
Problemas de salud.
Rupturas familiares.
Incertidumbre económica.
Compañeros fallecidos.
Historias que difícilmente aparecen en los expedientes oficiales, pero que siguen formando parte de la memoria colectiva de quienes participaron en la movilización.
Por eso, para ellos, la extinción de Luz y Fuerza no es un hecho administrativo.
Es una fractura.
Un antes y un después.
Una línea que dividió sus vidas.
🏛️ La búsqueda de Calderón

Conforme el contingente avanzaba por Los Pinos, la figura de Felipe Calderón aparecía una y otra vez en las conversaciones, discursos y consignas.
La búsqueda de su estatua terminó convirtiéndose en una metáfora involuntaria de la jornada.
Porque en realidad no estaban buscando una escultura.
Estaban buscando un responsable.
Buscaban un lugar donde depositar diecisiete años de frustración.
Buscaban un símbolo capaz de representar el origen de un conflicto que, afirman, sigue sin resolverse.
La caminata desde Paseo de la Reforma hasta la antigua residencia presidencial fue también una forma de reconstruir la memoria.
De recordar.
De señalar.
De exigir.
🕯️ Los ausentes también marcharon
Entre los nombres que circularon durante la movilización aparecieron los de compañeros que ya no pudieron llegar.
Algunos murieron esperando justicia.
Otros murieron esperando una solución.
Otros fallecieron sin ver resuelto el conflicto que marcó los últimos años de sus vidas.
Por momentos, la protesta dejó de parecer una manifestación.
Parecía una ceremonia de memoria.
Un ejercicio colectivo para impedir que esas historias desaparezcan.
Para impedir que el tiempo termine borrando aquello que transformó la vida de miles de familias.
✊ La memoria contra el olvido
🎥 Video: La entrevista con una voz del movimiento
¿Qué ocurre cuando una lucha dura diecisiete años?
La respuesta caminó ese día desde Paseo de la Reforma hasta Los Pinos.
La memoria se convierte en resistencia.
Resistencia para seguir reuniéndose.
Resistencia para volver a nombrar a los responsables.
Resistencia para contar la misma historia cuando el resto del país parece haber pasado página.
Los extrabajadores de Luz y Fuerza regresaron a las calles para recordarle a México que ellos no han podido hacerlo.
Que las consecuencias siguen presentes.
Que las promesas continúan pendientes.
Que el daño no prescribe.
📌 Una búsqueda que terminó revelando una deuda histórica
Quizá por eso la búsqueda de la estatua de Felipe Calderón tuvo una carga simbólica tan poderosa.
Porque nunca se trató realmente del monumento.
Se trató de algo mucho más profundo.
De la necesidad de ser escuchados.
De la necesidad de señalar una responsabilidad histórica.
De la necesidad de recordar que detrás de cada cifra hubo una familia.
Detrás de cada expediente hubo una vida.
Y detrás de cada decisión política quedaron miles de historias que se niegan a desaparecer.
Diecisiete años después, los extrabajadores de Luz y Fuerza volvieron a marchar.
Volvieron a recordar.
Volvieron a denunciar.
Y volvieron a demostrar que hay heridas que el tiempo no borra.
Heridas que aprenden a caminar.
Heridas que aprenden a organizarse.
Heridas que aprenden a resistir.
Y que, diecisiete años después, siguen recorriendo el camino de Reforma a Los Pinos en busca de una respuesta que nunca llegó. ✊⚡🏛️




