ASIGNATURA PENDIENTE / DESDE CABINA

02/04/2025
Asignatura pendiente / #DesdeCabina

Con el inicio, el domingo pasado, del periodo en el que los candidatos a jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial de la Federación pueden salir públicamente a buscar el voto ciudadano para las elecciones del próximo primero de junio, han surgido aspectos importantes a destacar como parte de la experiencia inédita que viviremos los mexicanos al estar en juego poco más de 881cargos, entre los cuales destacan 9 ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2 magistraturas de la Sala Superior del Poder Judicial del Tribunal Electoral y 5 magistraturas del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial.
A lo complejo del proceso de votación para los ciudadanos (6 boletas de distinto color repletas de nombres, para la mayoría desconocidos), sume usted también la serie de presuntas irregularidades cometidas por quienes se han inscrito a participar por un cargo dentro del Poder Judicial del país.

Está, por ejemplo, la reciente candidatura de Roberto Yáñez Quiroz al Distrito Judicial Electoral 9, la cual ha «encendido las alarmas» en el sistema judicial.
Este juez, conocido por su polémico historial en casos como los de Fox Corporation, Radiópolis y Chivas de Guadalajara, ha sido señalado por tener una actuación sesgada y decisiones que – según sus críticos – han favorecido a ciertos actores.
En el litigio entre Fox Corporation y Grupo Lauman, los abogados Paulo Díez y Carlos Villasante acusaron a Yáñez Quiroz de retrasar notificaciones, ocultar documentos y dictar medidas cautelares sin sustento, beneficiando así a la corporación estadounidense.
A pesar de estas controversias, Yáñez Quiroz ha logrado respaldo político suficiente para su postulación, lo que deja al descubierto las «grietas» en el sistema judicial mexicano.
En lugar de garantizar imparcialidad, el proceso de selección continúa siendo vulnerable a influencias externas, permitiendo que jueces con un historial cuestionado sigan avanzando en su carrera judicial. Mientras tanto, las reformas necesarias para asegurar la independencia y transparencia continúan siendo una asignatura pendiente.
Recuperar la confianza…

Con un llamado a la independencia judicial, Marisela Morales inició el domino pasado su campaña en busca del voto para ser Ministra de la Suprema Corte de Justicia.
«La justicia no tiene partido ni intereses; solo debe servir a la gente», destacó Morales Ibáñez, quien acompañada de su familia, vecinos y amigos de la colonia Santa María Tomatlán, Iztapalapa, al oriente de la CDMX, de donde es originaria y nació su vocación por el Derecho y la justicia, solicitó el voto de los ciudadanos para «ayudar a construir un Poder Judicial independiente, fortaleciendo la sana división de poderes, con el ánimo de coordinar esfuerzos entre los mismos para lograr que México avance hacia un futuro más próspero».
Entre sus propuestas, destacó la defensa de los abogados de oficio y la promoción de instituciones judiciales especializadas para mujeres, con el objetivo de atender sus casos con perspectiva de género y brindarles mayor protección; aseguró que su lealtad es con la Constitución y el pueblo de México y reiteró que de llegar a la Suprema Corte trabajará con firmeza para recuperar la confianza en el sistema de justicia.
Liderazgo fuerte en el PRI…

Más tardó en declarar el Secretario de Operación Política del PRI, el exgobernador tamaulipeco Manuel Cavazos Lerma, que la media hermana de Cuauhtémoc Blanco «no está muy violable que digamos», que en ser cesado de manera fulminante por el líder nacional del partido tricolor, Alejandro «Alito» Moreno, y poner en su lugar – precisamente – a una mujer, talentosa priista, Alejandra Andrade, lo que envía una buena señal tanto hacia adentro como afuera del Revolucionario Institucional.
Moreno Cárdenas insistió en que las declaraciones del tamaulipeco son inaceptables e inadmisibles y no reflejan la visión ni los valores que siempre ha defendido el PRI.